14.6.06

"Programas de calle"

Seis estrategias de prevención de SIDA /2

Podemos darle este nombre a algunas de las estrategias expresamente diseñadas para afrontar los problemas de accesibilidad a los programas comunitarios. Pretenden llevar el programa a los individuos que no acuden a los centros de tratamiento, ya sean servicios sociales o de salud. Para conseguir ese objetivo, recurren a personas que tienen alguna característica en común con la población diana, y que hacen de mediadores entre el programa y el grupo de riesgo.

Pongamos por caso que un programa de prevención de SIDA y de enfermedades de transmisión sexual no logra implicar en sus actividades a las prostitutas que trabajan en las calles. Una manera de conseguirlo es contar entre el personal pagado del programa con una ex-prostituta que haga de mediadora. Un rol esencial de dicha intermediaria será, lógicamente, el reclutamiento de usuarias para los servicios existentes. Pero muchas veces también transmiten información, o se encargan de distribuir preservativos (o juegos de limpieza de jeringuillas si además se trata de adictas a la heroína).Como decimos, la aportación del mediador se advierte, sobre todo, en la eficacia con la que se resuelven los problemas de cobertura. Pero también es un canal creíble que introduce información fiable, de manera natural, en las redes del grupo de riesgo. Además, puede ejercer de modelo positivo de comportamiento, y afectar a las normas sociales del colectivo diana.